En algún momento tenía que afrontar la realidad, aceptar lo que no depende solo de mi decisión… He podido comprender que madurar conlleva darte más de un golpe contra la pared, comprender también que hay algo más importante que saber qué hacer, que es cuando hacerlo.

Diferenciar quien  merece la pena y que se merece la pena. Entender que no hay nada peor que notar excusas para irse, donde habría motivos para quedar. Quien se marcha precozmente nunca tuvo intención de quedarse, porque quien viene para quedarse, lucha…

Mira al cielo, resplandecelo, pero nunca, te lo repito nunca confundas estrellas con aviones, el secreto está en el brillo, este que ni todos saben usar como ella, este que cegó y no permitió que la viera de verdad, ella seguirá brillando, un día llegará alguien que valorará Tanta luz.

 

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