Antes creía que quienes viajaban eran millonarios, y que había que tener mucho dinero para poder viajar. Con el tiempo, fui desafiando esas creencias y comprendí que no necesariamente era así. De hecho, siento que es justamente al revés: viajar nos hace millonarios…

-En experiencias
-en aventuras
-en deseos y sueños
-en momentos de alegría
-en situaciones de aprendizaje y crecimiento
-en riesgos
-en circunstancias de comprensión acerca de la vida, el mundo y nuestra misión en él
-en diferentes visiones y maneras de mirar la existencia
-en ganas de vivir en este plano
-en amistades y amores
-en voluntad de ayudar y ser ayudados
-en apertura mental, en comprensión de otras culturas
-en humildad
-en coincidencias y encuentros en espacio y tiempo
-en decisiones tomadas, en aciertos y equivocaciones que determinan nuestra vida, nuestro rumbo, nuestro camino y también el de los demás.
-en sentido de agradecimiento por las posibilidades que tenemos y por poder ver que a veces somos más afortunados de lo que pensamos
-en oportunidades de ver distintas realidades
-Y por último, en las posibilidades de aprender cosas que ni sabíamos que no sabíamos.

Viajar jamás puede tener un resultado negativo. Puede hacernos amar más nuestra patria, o tal vez, descubrir que hay otras que amamos más, o que nos llaman a su modo para habitarlas, y ambas opciones son bienvenidas. Moviéndonos de lugar vemos todo desde afuera, con el beneficio y el privilegio de entenderlo mejor, de comprender que hay experiencias mucho más poderosas, enriquecedoras y alegres que las que a veces nos preocupan.

Muchos especialistas dicen que todo lo que hacemos tiene por objetivo lograr la felicidad. Otros estipulan que, en realidad, es para darle significado a nuestra existencia, que es entre otras cosas, efímera. Yo adhiero a estos últimos, y se lo doy viajando, porque siento que aprender cosas nuevas tiene magia, y de todo eso, en algún momento surgirá algo igualmente grandioso: todo confluirá en alguna creación genial, que podrá aparte de ayudarme a mí con esto de otorgarle un significado a mi vida, ayudar a los demás también.

Viajar nos hace millonarios en algo mucho más valioso que todo el dinero del mundo, precisamente nos hace ricos en mundo, y es algo que jamás se perderá.

Mi deseo para este 2018 es que te conduzca a hacer el viaje de tus sueños 🙂 ¡Abrazo de viajera!

Compartir
Artículo anteriorEl intestino y las emociones
Artículo siguienteHow to become a millionaire when travelling
Alejandra de Picciotto
Alejandra de Picciotto, cuyo pseudónimo literario es Alura, es una nómade del Cielo. Nacida en una pequeña localidad del oeste suburbano de Buenos Aires, en Argentina, actualmente se desempeña como Auxiliar de Vuelo, aunque su primera carrera fue como Docente, Profesora de Inglés, que sigue ejerciendo simultáneamente de distintas formas. También es Coach, escritora y bloggera en www.aluratravels.com . Cuando no está volando, está tratando de cumplir sueños en la tierra, porque tiene la gran convicción de que los sueños se han hecho para cumplirse. "Amo las historias de sueños cumplidos" :)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here