Víctima

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Otro cuerpo ha sido encontrado, esta vez, en el fondo de un pozo. Tras quinientos días la esperanza de una familia ha desaparecido, como un día desapareció la luz de sus ojos, su hija. Detrás de esta última muerte, detrás de esta truncada vida, esta una historia común a muchas, un dolor compartido. Una mujer que pudo ser violada y ante su negativa, le fue arrebatada la vida.

Una joven espera que, aquellos sentados en el banquillo y que en su día se comportaron como una manada de perros salvajes, sean juzgados. Espera que se le deje de juzgar a ella. Lo que parece transmitir este caso, como muchos otros, es que no importa que te violen, que te maten, lo que importa es si opusiste resistencia, como ibas vestida, si tu madre te daba libertad, si luchaste por seguir adelante o quisiste acabar con tu vida.

Los crímenes (contra innumerables actrices) de productores y actores machistas han salido a la luz, las víctimas han visibilizado el problema y, sin embargo, son juzgadas por su silencio. ¿Somos tan insensibles que no podemos entender su miedo? ¿Por qué no juzgamos con la misma dureza a las personas conocedoras de estos abusos? ¿No son los observadores silenciosos igualmente culpables?

Estas historias que hoy miramos con dolor y rabia (y tratamos con indiferencia) no son nuevas, para ser justos, son más bien antiguas. Una guerra entre aquellos que creen que, por el hecho de ser hombres, tienen poder sobre aquellos que consideran inferiores, las mujeres.

Otro año empieza, la misma lucha continua, por la dignificación de las víctimas y el justo castigo de los culpables. Cada año miles de mujeres son violadas y asesinadas, son injustamente culpadas. ¿Cuándo aprenderemos a dejar de culparlas? Cuando entenderemos que, a un victima de robo, jamás le cuestionaríamos si se resistió, si le dejo entender al ladrón que no quería ser robado. Nos reímos del miedo de muchas mujeres de volver solas a casa pero, si les pasa algo, juzgamos que estuvieran en la calle a esas horas. ¿Por qué tratamos de manera diferente a las víctimas de violencia de género o a las mujeres violadas? ¿Por qué usamos esta doble moral?

Tres historias, tres verdades, infinidad de víctimas. Un culpable, infinitas caras. El machismo

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