SÍNDROME POSTVACUNACIÓN 1/3

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Citando a la asociación española de pediatría: ” todo medicamento, incluidas las vacunas, puede causar reacciones adversas leves, moderadas o graves. Se puede afirmar, por tanto, que la seguridad absoluta (ausencia de cualquier reacción adversa) no existe cuando se administra una vacuna o cualquier otro producto sanitario”. Esta cita data de agosto del 2016, nada al respecto se informaba anteriormente a esta fecha por parte de tan prestigiosa asociación. Y la cita continúa:” Las vacunas, a diferencia de otros medicamentos, se administran a personas sanas con una finalidad preventiva y por ello es necesario que su perfil de seguridad sea máximo. Este es un requisito esencial para que una población sana acepte una vacunación preventiva”.

Esta cita es, en sí misma, todo un éxito, pues recoge por fin el sentir de la población con respecto a las vacunas. Más concretamente con respecto a la ausencia de información en lo que a las mismas y, sobre todo, a sus posibles efectos secundarios, se refiere. Efectivamente, el público no está obligado a vacunarse, puesto que vacunar es inocular un virus, vivo o muerto, en un organismo sano.

No es mi intención con este artículo, el hacer una campaña antivacunación, para nada, creo firmemente que tienen su utilidad en nuestra sociedad pero sí quiero poner el foco en que, ni son tantas las imprescindibles, ni son tan inocuas como se nos hace creer de modo que, hasta la misma opinión médica está dividida con respecto a este tema. Véase como ejemplo cómo muchos médicos se niegan a vacunarse cada año de la gripe a pesar de ser población de riesgo.

Es para mí una alegría el ver cómo la asociación española de pediatría ya recoge un tema como es el síndrome postvacunación que, hasta no hace demasiado parecía no existir, era tabú o sencillamente era algo de lo que no se hablaba. Ahora nos falta un pasito más, no tan solo deberíamos estar hablando de los efectos negativos que produce una vacuna, derivados del virus del que esta está compuesta, sino de algo que puede producir y de hecho produce efectos graves y en algunos casos irreversibles. Estoy hablando de los metales pesados u otras sustancias, que también forman parte de la vacuna y que son imprescindibles para mantener en el estado óptimo la carga biológica que la vacuna incluye.

CONTINUARÁ…

2 Comentarios

  1. Eva, es genial hablar de este tema y que llegue a más personas, porque me atrevo a decir que la gran mayoría de las personas desconocen la realidades detrás de las vacunas. Recuerdo que muchas veces que he hablado del tema con amigos o familiares me ven como “rara”.
    Me encanta formar parte de esta Revista porque no sigue intereses propios sino el bien común y no callarnos es nuestra bandera.
    Un abrazo grande!!!

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