No verán mi nombre bajo una estatua,
no recitaré los versos más hermosos de mi tiempo
asomado sin miedo sobre las cornisas del Tiempo.

No seré un recuerdo que nazca junto al perfume del mar
ni al roce de la alada luz de un atardecer, no seré
una lágrima que brota de la reflexión sobre el fin.

No busques mi legado, nada dejo:
he quemado un árbol, he tachado un libro,
he devorado a mi hijo.

Camino sereno lejos de la Inmortalidad,
todo lo que tengo es un agua que se escapa
en desbordantes ríos hacia ninguna parte,
que me llena de gozo y desesperación y alegría y angustia
hasta decir basta, colmados los segundos de Infinitos.

Nada más quiero después de esto,
todo me lo he llevado: dejadme
ser una ola de ceniza, custodio del silencio,
dócil musgo.

 
Roelandt SaveryForest with deer
 
Cuadro de portada: Ikenaga yasunarinombre de cuadro desconocido
 

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