¿Sabías que eres único?

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Si alguna vez has recogido piedrecillas de la arena o del mar te habrás dado cuenta de que ninguna de ellas se parecen entre sí, pues todas tienen diferentes tamaños, formas y colores. Así pasa con las personas. Por lo que no existe otro niño o niña idéntico a ti.

Hagamos el siguiente ejercicio para que te des cuenta de lo especial que eres.

Párate frente a un espejo y mírate por unos instantes. Observa como es la forma y color de tus ojos… Como es tu boca, tu nariz y orejas… El color de tu piel, de tu cabello y hasta de tus mejillas. ¿Hay otro niño o niña igual a ti? No, no lo hay, ya que todos somos diferentes y únicos. Es posible que te parezcas un poco a tú mamá o papá, o a tus hermanos y hermanas, pues ellos son tu familia y siempre tendrán algunas características en común contigo, pero inclusive si tuvieras un hermano gemelo, tampoco serían exactamente iguales ya que cada ser humano es único.

En tu escuela tienes muchos amigos y todos ellos son diferentes entre sí. Algunos tienen la piel más clara, y otros la tienen negra, también hay algunos de cabello rojizo, negro y rubio… rizado, liso o en diferentes largos. Otros tienen los ojos grandes, redondos, chiquitos… son altos, bajitos, flacos o gorditos, llevan anteojos o van en silla de ruedas. Además, existen muchas más cosas que hacen que sean diferentes entre ustedes y estás tienen que ver con la forma de ser de cada uno. Por ejemplo: sus costumbres, los juegos que les gustan hacer, cómo visten o se peinan, sus comidas preferidas, si son callados o conversadores, si saben nadar, montar bicicleta, patinar o si les gusta bailar o prefieren cantar. Sin embargo, aunque tengan todas esas diferencias entre ustedes ninguno es mejor ni peor que el otro, ni tampoco superior o inferior, es decir, que todos son iguales y merecen ser tratados bien, con respeto y consideración.

Así que no está bien señalar a alguien o tratarlo distinto porque tenga algo que a nosotros nos parece raro o defectuoso, ya que no lo estaríamos tratando con la igualdad ni con el respeto que se merece.

¿Sí alguna persona se burlara de ti por ser como eres, cómo te sentirías?

Siempre debes colocarte en el lugar de las otras personas, y pensar si te haría sentir triste que alguien te dijera palabras feas o se riera de ti por ser como eres.

Recuerda que ser diferente es normal, y si alguien te tiene por menos que él, o te trata mal por ello tienes el derecho de reclamar para que eso no vuelva a ocurrir. Siempre puedes conversar acerca de lo ocurrido con las personas mayores, por ejemplo con tus padres o con tus maestros. Ellos te ayudarán para que eso no vuelva a ocurrir.

Sonríe porque eres especial, único e importante.

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Jhoanna Bolivar
Venezolana . Se cuestiona todo, y prefiere mirar el mundo de cabeza. Su pasión es la escritura creativa, tiene un Blog Literario (mundorelatos) y escribe bajo el seudónimo Janna Bolriv.

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