Recomendaciones para disfrutar del vuelo

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“El viajar es un placer que nos suele suceder” fue una idea con la que crecí. Los aviones siempre me resultaron mágicos, y no solo siempre anhelé viajar sino, más que nada, volar. La vida me llevó por ciertos caminos, hasta que pude encontrar y cumplir mi sueño, y ahora soy Tripulante de Cabina de Pasajeros, puesto también conocido como Auxiliar de Abordo.

Sabemos que viajar en avión conlleva ciertos requerimientos, que como Tripulante me gustaría compartir, para que los pasajeros puedan tener un viaje seguro y placentero.

Empezando por los objetos a empacar, se pueden mencionar varios, pero los más importantes para tener disponibles siempre en el equipaje de mano:

  •  Lapicera y papel, especialmente para llenar formularios de aduana y anotar cualquier cosa de interés
  •  Algún analgésico: ya que a bordo, a menos que haya un médico que lo recete en ese momento, no se puede proveer
  •  La mayor cantidad de agua permitida, es decir, 100 ml. por contenedor por pasajero, por si no resultara suficiente la provista abordo, teniendo en cuenta que a veces, en ciertos casos de turbulencia, el servicio queda suspendido. Hidratarse en vuelo es muy importante, ya que el avión es un ambiente muy seco, con un bajo porcentaje de humedad
  •  Almohadilla para las cervicales, a fin de evitar las incomodidades y dolores en vuelo
  • Ropa cómoda y suelta: debido a la presurización del avión, el cuerpo se hincha un 25%

Asimismo, es muy importante que al volar se esté en buena condición de salud general y, en particular, no volar congestionados o engripados o con otitis o infecciones. Si las vías aéreas se encontraran bloqueadas, los tímpanos tendrían gran dificultad para equiparar presiones, los oídos se taparían y, en casos muy extremos, podrían doler muchísimo, sangrar y hasta lesionarse o romperse la membrana timpánica. Sin llegar a esos casos, un resfrío fuerte podría hacer que los tímpanos se inflamen mucho en vuelo, el cuadro se agrava, tarda bastante en mejorar (aún más que si no voláramos) y la sensación de oídos tapados puede perdurar por varios días… nada agradable.

Por otra parte, la caries dental, que en tierra puede no producir dolor, en vuelo puede volverse una pesadilla: los gases emanados por ella pueden provocar mucho dolor; de la misma manera, si tuvimos un arreglo o un tratamiento de conducto efectuado, se debe esperar para volar al menos 48 horas, como mínimo en vuelos de cabotaje o regionales, o 72 en casos de vuelos internacionales, ya que si quedó aire en la pieza, éste intentará escapar y presionará contra la pulpa, produciendo un gran dolor.

Es de gran importancia entender que el ambiente presurizado no es exactamente igual al del nivel del mar, y que requiere sus recaudos. Dicho sea de paso, ir al baño antes de subirse al avión es vital, ya que en vuelo no siempre podemos pararnos o caminar por la cabina, si hay turbulencia o los carteles de cinturones se encuentran prendidos. Muchos pasajeros expresan su enojo con respecto a esta normativa, por lo que quisiera aprovechar para recalcar el hecho de que no se trata de un capricho, sino de una acción tendiente a la seguridad de todos, incluso de tripulantes. En despegues, aterrizajes y durante momentos de turbulencia, el cinturón es nuestro elemento de seguridad que disminuye riesgos de lastimarnos o lastimar a alguien. Quizás podamos tener la sensación de que el avión no se mueve mucho y no ocurrirá nada, lo cual, por suerte, es así en general, pero nunca se sabe cuándo puede venir un movimiento brusco y fuerte, y después de haber vivido unos cuantos (que pueden provocar de las más variadas heridas), ya sabemos cuáles son los riesgos y la importancia de mantener abrochado el cinturón. Así es que cuando los tripulantes no permiten el ingreso al baño durante el momento en que los carteles de cinturones se encuentran prendidos, es solamente para cuidar de los pasajeros.

Volar es una experiencia fascinante que, si se hace con los cuidados necesarios, se disfruta muchísimo. En lo personal, creo que el mejor lugar de la tierra es el cielo, y mantener a los pasajeros seguros es siempre una prioridad, para que puedan disfrutar de su experiencia, que comienza desde el momento en el que gestan su viaje soñado y arman sus valijas, con toda la emoción que puede implicar.

Espero que este artículo haya sido de utilidad y, ante cualquier consulta, o si quisieras saber más sobre este tema o comentarme qué otros artículos pueden ser de tu interés, no dudes en escribirme a alejandra_picciotto@libreocio.com. Y como decimos en nuestros anuncios: es un agrado tenerlos abordo.

¡Buenos vientos y cielos azules!

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Alejandra de Picciotto
Alejandra de Picciotto, cuyo pseudónimo literario es Alura, es una nómade del Cielo. Nacida en una pequeña localidad del oeste suburbano de Buenos Aires, en Argentina, actualmente se desempeña como Auxiliar de Vuelo, aunque su primera carrera fue como Docente, Profesora de Inglés, que sigue ejerciendo simultáneamente de distintas formas. También es Coach, escritora y bloggera en www.aluratravels.com . Cuando no está volando, está tratando de cumplir sueños en la tierra, porque tiene la gran convicción de que los sueños se han hecho para cumplirse. "Amo las historias de sueños cumplidos" :)

2 Comentarios

  1. Me resulto super interesante ale!!!!!, igual esto que escribiste es en general para tripulación y pasajeros no?, algunas cosas que contas me causaron impresión, desconocía ciertas cosas….Gracias por hacerlo saber

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