Qué bárbaros eran

0
429
La esclavitud es real
La esclavitud es real

La propiedad de una persona sobre otra era una característica de las fuerzas productivas antiguas, por la cual el sistema económico se desarrollaba con bastante facilidad sin cargas salariales, esta aberración, se inició para la utilización de “forma práctica” de los presos de guerra y el sistema fue tan lucrativo que en siglos posteriores se desarrolló como mano de obra barata.

Las cifras que se barajan  -aunque no se pueden calcular con exactitud- de la cantidad de esclavos de los Trata de esclavossiglos XV al XIX superan los 60 millones de personas, sin contar aquellos que morían intentando huir en sus lugares de origen o en las travesías desde África a América; para avalar a nivel legal y religioso la esclavitud, se plantearon estudios teológicos por los cuales se manifestaba que los negros no tenían alma y por lo tanto podían ser esclavizados; incluso el defensor de los pueblos de América, fray Bartolomé de las Casas, predicó, que aunque inferiores y salvajes, los pobladores de las Américas si eran “hijos de Dios” y que por lo tanto no podían ser esclavizados, que era mejor “cazar” en África para tener esclavos.  

Hoy vivimos una época de progreso, donde los Derechos Humanos y las leyes garantizan la igualdad y la libertad; en 1926 se prohibió la esclavitud internacionalmente y se dictaminó que era un crimen contra la humanidad, estableciéndose el 2 de diciembre como el día Internacional para la abolición de la esclavitud y, la Declaración de los Derechos Humanos, el artículo cuatro establece que “Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas”.

ProstitutaPero la trata de personas sigue siendo uno de los negocios más lucrativos, calculándose en más de 32.000
millones de dólares los “beneficios” obtenidos sólo por los tratantes, pero incalculable el importe obtenido por la explotación laboral de estas personas utilizadas en trabajos forzados, moneda de cambio o relaciones sexuales. 

Nos asombramos al ver las cifras que se barajan de los esclavos que pudo haber en siglos anteriores, pero más terrorífica es la cifra actual, planteada en ¡32 millones de personas! prácticamente la población de Arabia Saudí o Perú y más de la mitad de lo cifrado en cuatro siglos, a los que consideramos una de las épocas donde menos escrúpulos y respeto había hacía la vida humana.

En Mauritania, Sudán o algunos países islámicos, con los que las naciones democráticas y libres mantenemos acuerdos políticos y comerciales, existe una esclavitud real y pública, donde los mercados de esclavos y la trata de personas es una actividad económica aceptada; pero existe otra esclavitud, callada, silenciada y con la que convivimos y apoyamos. 

Hombre atado

Grandes industrias de hilaturas, elementos minerales para teléfonos móviles, televisores y electrónica en general, calzado y hasta alimentación, todos productos que pueden estar elaborados por esclavos: niños, mujeres y hombres que viven en las mismas condiciones que aquellos del siglo XV. Productos que portamos sin plantearnos en conciencia quién ha trabajado en ellos y en que condiciones, sencillamente porque están de moda, los vende el establecimiento del momento o tienen un logotipo que marca elitismo.

En nuestras manos está no sólo condenar, indignarnos o denunciar esas situaciones, sino dejar de poner el cocodrilo o llevar la bolsa con la marca de moda y el dinero que gastemos en esos productos adquirirlo en comercios justos, donde se garantiza la trazabilidad (seguimiento) desde el origen… ¿o quieres seguir llevando dolor y sangre en tu ropa?

Sangre de esclavos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here