Mi musa: la cárcel

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¿Qué tienen en común Fiódor Dostoievski, Miguel de Cervantes, Oscar Wilde, Voltaire o Miguel Hernández?
Todos estos genios de la literatura al igual que muchos otros convivieron con las musas de una manera especial. Quizás no la
más deseada, pero si una de las más fructíferas en la creación
literaria, la cárcel. Todo ellos por diferentes motivos, algunos
políticos e ideológicos y otros por el simple hecho de escribir
sus ideas. Parece que la cárcel ha sido y es la musa más rentable de un escritor.
En la soledad de una celda, las frías paredes de hormigón, el agobiante silencio de quien no escucha nada, de quien no siente nada o de quien siente que no debería estar ahí, aun en un lugar así el arte florece, como los yerbajos que luchan contra el cemento de la calzada buscando las grietas que les permiten vivir.
Parece que en los momentos más difíciles, la inspiración llega a los artistas, la soledad de su celda se llena de pensamientos, la creación de un nuevo universo en la mente del escritor le permite escapar, resquebrajar los barrotes de la realidad y sumirse en el pensamiento. En palabras de Friedrich Nietzsche “Necesitas caos en tu alma para dar a luz a una estrella danzante”.
Y es que una de las obras más grandes de todos los tiempos El Quijote, fue escrito al menos
parcialmente dentro de una celda. Una celda que Cervantes describía así en algunos de sus versos “donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación”
Podemos ver autores de diferentes épocas, culturas e ideologías con un elemento
común, la cárcel. ¿Será este el que provoca la creación de auténticas maravillas
literarias? o ¿es el hecho o sentimiento de rebeldía común entre estos autores el que provoca la creación literaria? y la cárcel es tan solo una consecuencia.
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Jairo Martin
Jairo Martín nacido en Valladolid, España en 1992. Cursó estudios de filología hispánica en la Universidad de Valladolid. Es profesor de español como lengua extranjera y escritor por obligación. "Es la pluma intrépida quien me obliga a emborronar de sueños páginas en blanco". Viajero infatigable en busca de nuevas aventuras, culturas y defensor de los derechos humanos y la justicia.

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