Metodo Kumon

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Aprender aprendiendo

Toru Kumon, profesor de matemáticas, desarrolló en 1954 un sistema de sencillos y prácticos ejercicios, los cuales se van complicado de manera progresiva para facilitar el aprendizaje de su materia de forma progresiva y natural.
A través del desarrollo de esta técnica comprobó que también podía aplicar el método para el lenguaje, potenciando el hábito de la lectura y la comprensión lectora.
 El punto clave es desarrollar la autoconfianza del alumno, mejorar su rendimiento académico y relacionar el estudio con la satisfacción y realización personal. La agilidad mental que supone dominar las matemáticas ayudará en las otras tareas de estudio.
 Después de saber el nivel real del alumno, se inicia el aprendizaje desde un nivel inferior al que tiene para que se motive, al comprobar que puede realizar los ejercicios de forma fácil y rápida se aumenta su autoestima y confianza, subiendo de nivel progresivamente de un modo casi imperceptible para el.
 Cada alumno tiene su propio ritmo por lo que el avance se adecua al mismo. La evaluación es diaria, se observa el número de errores y el tiempo invertido de manera que la enseñanza se mantenga en el mismo nivel o aumente.
 La constancia es la clave del éxito. El alumno trabaja cada día entre 15 y 30 minutos. Es lo mismo que el ejercicio físico: no sirve de nada hacer mucho un día y no hacer nada el resto de la semana. Se recomienda el Método Kumon como un hábito de por vida, es una buena forma de tener “bien entrenado” nuestro cerebro.
El error siempre es una oportunidad de mejorar. El propio alumno se corrige, así se acostumbra a ver sus fallos, a saber que se puede mejorar y a no tener miedo al error ni a ser examinado.
 El Método Kumon nos sirve para favorecer el sentido de responsabilidad, el hábito de estudio, la concentración, siendo ideal para los alumnos que no tienen un hábito de estudio o se dispersan fácilmente.
 Es necesario contar con un lugar y un tiempo habitual de estudio, asegurarnos de que no hay distracciones, revisar el trabajo para corregir los posibles fallos, y animarnos y demostrarnos el logro obtenido por el esfuerzo.
 Y si pensáis que no tenéis edad para intentarlo, os equivocáis, el Método Kumon es posible empezarlo a cualquier edad, desde niños muy pequeños, universitarios o jubilados, ¡todo es querer aprender!
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Paco Sanmartin
Director y editor de Revista LOA

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