Mediterráneo

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Un salpicado de casas blancas, esa típica postal de tus costas, las luces encendidas dentro de las casas que combinan el blanco de las paredes con la ropa tendida. La fina arena de las playas, el sendero que te lleva de vuelta a casa tras un agotador día de playa, los niños jugando, las olas, el sol, todo eso ha cambiado. Ya no hay luz en la costa, apagamos las luces para que no nos encuentren, susurramos y nos escondemos. Agachamos la cabeza. COBARDES.
De día la normalidad acecha, a primera hora recogemos lo que el mar trae hasta nuestras costas, necesitamos buena imagen para los turistas. No nos damos cuenta de que lo que trae el mar son sueños, dejadme que os cuente una historia, una de esas que nacen en países lejanos, orientales, con calles llenas de mercados con olores especiados. Imaginad, situaros en el desierto; Caminaban entre las dunas agotados, eran cuatro siluetas en la inmensidad del desierto, eran tres y un anciano, casi habían llegado y no sabían que su viaje acababa de empezar. Su emoción al ver el mar, imaginad, la misma que el niño que porta las palas el cubo y el rastrillo cuando pisa la arena el primer día de verano. Ya queda menos pensaron.
Tres meses tardaron en reunir suficiente “valor” para montar en esa barca. La historia continua aunque tampoco mucho, lo que viene después ya os lo cuentan las noticias cada día. Hay historias con final feliz e historias tristes, en esta historia lo triste es la cara de quien escucha el final en las noticias, indiferencia.
Un salpicado de casas blancas, un salpicado de normalidad, de vergüenza, de hipocresía.
 Los días cálidos se han convertido en fríos, oscuros y profundos. Ya no jugamos a atrapar cangrejos entre las rocas, ahora recogemos sueños, sueños de esas historias que algunas veces nos cuentan.

 

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Jairo Martin
Jairo Martín nacido en Valladolid, España en 1992. Cursó estudios de filología hispánica en la Universidad de Valladolid. Es profesor de español como lengua extranjera y escritor por obligación. "Es la pluma intrépida quien me obliga a emborronar de sueños páginas en blanco". Viajero infatigable en busca de nuevas aventuras, culturas y defensor de los derechos humanos y la justicia.

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