La puerta rechina al empujarla, no abre del todo, una pila de libros lo impide. Una voz experimentada saluda desde el fondo de la pequeña habitación, es pequeña, pero parece que el pasillo lleva a otras salas.

¡Ese olor! Lo recuerdas, la unión del polvo sobre el papel, las viejas encuadernaciones, la tinta desgastada por el roce y las miradas de ávidos lectores. Esa sensación de que las paredes hablan, las estanterías cuentan historias y la luz tenue invita a avanzar por el pasillo. Tu ya estabas harta, era la tercera librería que visitábamos y yo no podía parar de ojear uno tras otro todos los libros con achaques del tiempo, esos libros que cuanto más viejos están más belleza desprenden que parecen tesoros rescatados de lo más profundo de los estantes.

El pasillo continuaba hasta unas escaleras, Es inevitable bajar, quizás los mayores tesoros los escondan ahí, quien sabe si descubrirás detrás de una enciclopedia vieja una primera edición del Principito o la primera traducción del Quijote, un libro firmado y dedicado por el autor o unos poemas de William Blake. Es esa sensación de no saber lo que te depara la que te hace continuar ojeando los libros.

Tu mirada me impacienta invitándome a salir, pero intento esquivarla para poder observar algunos ejemplares más.

En cuclillas descubro un libro de viajes, no es muy antiguo, quizá de 1900 pero tiene esa estética vintage que me encanta y a ti te encantan los viajes, sino ¿qué hacemos en Londres? De nuevo subimos las escaleras, tú de forma apresurada como tirando de mí, yo aun intento disfrutar los últimos instantes dentro de la librería, el sonido de los tablones de madera bajo mis pies y en la radio del dependiente comienza a sonar Imagine, la sala se inunda de un romanticismo literario. Tú sonríes, sabes que me encanta esa canción. ¡Venga cinco minutos más! Me alegra que me invites a quedarme, pero te doy la mano y las tienes heladas; ¡vámonos! hoy ya he visto suficientes.

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Jairo Martin
Jairo Martín nacido en Valladolid, España en 1992. Cursó estudios de filología hispánica en la Universidad de Valladolid. Es profesor de español como lengua extranjera y escritor por obligación. "Es la pluma intrépida quien me obliga a emborronar de sueños páginas en blanco". Viajero infatigable en busca de nuevas aventuras, culturas y defensor de los derechos humanos y la justicia.

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