La responsabilidad es tuya

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Sí, has leído bien. Lo dicen muchos políticos, presidentes de estado y las grandes empresas te instan a que seas ético. Te invitan y, en algunos casos, te obligan a que seas responsable a nivel ecológico (recicla, no gastes mucha electricidad, no contamines). Te invitan a ser responsable socialmente, porque hay personas que mueren de hambre, porque las guerras les acucian y tienen que huir y vivir en campamentos de refugiados. Te invitan a que seas pacífico (gritar, discutir, revelarte, es algo incívico).

Tienes que ser más responsable porque estás destrozando el planeta al utilizar un desodorante que contiene gases contaminantes. Eres horrible cuando reclamas y te quejas sin tener en cuenta que hay problemas mayores en los que nuestros políticos tienen que volcar su atención. Ellos son nuestros próceres (mejores que tú, un simple mortal) y saben lo que tienen que hacer. Eres insolidario cuando no entregas parte de tu dinero a una ONG, para que dé caridad a un país en África, ellas que llevan más de 40 años trabajando en zonas desfavorecidas y haciendo grandes campañas de marketing para concienciarte. Me asombra que seas así, me avergüenzas.

¿Quién te has creído que eres? ¿Quieres que te lo diga? El único responsable del cambio climático, de que mueran personas cruzando el mar buscando un destino mejor o huyendo de la atrocidad de la guerra y el hambre, de los incendios en los bosques y montes. Tú eres quien tiene la CULPA. ¡Qué palabra más bien manejada desde hace siglos para empujar, dirigir y gobernar!

Sí, estaba ironizando, pero si reflexionas, sí tenemos la culpa todos los ciudadanos, los de a “pie”, los que nos levantamos cada día para trabajar y mantener el Estado (no te confundas, no al Gobierno, que también, sino al Estado, que somos todos). Culpables, sí, no solo responsables, una palabra que me repugna porque ha sido la herramienta mágica del judeocatolicismo para manipular y someter.

Sin ser populista, me dirijo una vez más a la raíz del problema y os insto a la actuación real; a salir a la calle a frenar un desahucio, a exigir responsabilidades cuando nos roban dinero de las arcas públicas, a obligar a los gobernantes a que actúen con coherencia y responsabilidad y, si no lo hacen, ejercer nuestro derecho a expulsarlos o incluso a juzgarlos y encarcelarlos por mala praxis. Como cualquier trabajador, tienen la obligación moral y legal de desarrollar adecuadamente su labor y, si no cumplen, hay que actuar, rebelarse, indisciplinarse, dejar de ser obedientes y sumisos y gritar: BASTA, hasta aquí habéis llegado, hasta aquí has llegado; y esa es nuestra responsabilidad y cuando seamos coherentes y en función de la ley y el derecho cumplamos con nuestra labor, los problemas se irán solucionando, porque nuestros servidores públicos (políticos, fuerzas de seguridad, funcionariado) actuarán como deben hacerlo y teniendo como bandera el servicio a la ciudadanía. Para ello están: para servir, no para tener privilegios.

El cambio climático está provocado por las emisiones de las grandes fábricas, de los pozos petrolíferos, de los grandes buques mercantiles y, en menor medida, por el uso de vehículos particulares. La crisis está provocada por la especulación, por el juego irreal de una economía global basada en formas bursátiles, no en materia prima y riquezas tangibles. Las ONG viven del dinero que se les da, utilizando fórmulas que se han demostrado que no son válidas, ofreciendo una caridad que no lleva a ningún sitio en vez de crear escuelas y fábricas, potenciar la agricultura e impulsar la explotación interna (no por parte de países terceros) de sus riquezas. La basura está provocada por la incitación a compras compulsivas, por las campañas de marketing, por la obsolescencia programada, como dijimos en otro artículo, yo no reciclo; reutilizo.

Tienes no solo el derecho, sino la obligación de exigir responsabilidades a políticos, funcionarios, grandes empresas y fuerzas de seguridad. Conciénciate: eres cliente, ellos viven de ti, no al contrario. No les debes nada, están para servir, para cumplir con una tarea y función que es la de que velar por tu calidad de vida y tu protección, sin que esto último sea excusa para un recorte de libertades o para que se crean unos privilegiados (ya lo son bastante al tener con un puesto de trabajo asegurado).

No permitas que a través del miedo te manipulen; ha cambiado el mensaje pero el trasfondo sigue siendo el mismo que en el pasado cuando las iglesias católica y protestante amenazaban con las terribles torturas del infierno, la condena eterna, y acusaban de herejía a aquellos que se salían de la norma -de sus normas. Ahora la condena es social y económica. Las hogueras han pasado de moda, pero el castigo permanece en forma de leyes injustas creadas para proteger los intereses de unos cuantos en forma de salarios de por vida para presidentes de gobierno, puertas giratorias y protección de corruptos. No nos dirigimos hacia, vivimos en países donde robar de las arcas públicas en la mayoría de los casos compensa por las bajas condenas y la no devolución de lo que se sustrae. ¿Dos años de cárcel? Merece la pena: millones en Suiza, patrimonios protegidos. Ellos, los ladrones no son los responsables, aunque si los culpables, el responsable eres tú, soy yo, el vecino y el cuñado, que permitimos con la justificación de una urna que esto suceda.

Despierta. Ya no se trata solo de dinero, de tu dinero; sino de la salud de tus hijos, de las personas que amas, del planeta donde vives. Exige, porque tienes todo el derecho y es tu responsabilidad. Si no, eres igual de culpable; somos igual de culpables.

2 Comentarios

  1. Magnífico artículo Paco, poniendo el dedo en la llaga y muy punzante. Gracias al acomodo y pasotismo de muchas personas, ellos, los que nos manipulan y gobiernan siguen con sus medidas medievales que duran desde hace ya demasiados siglos. Somos culpables sí, pero de dejarnos someter por ellos, los verdaderos artífices del cambio climático y la crisis. Lo mejor de todo y lo más apasionante, es que quizás ahora estamos en el mejor momento de cambiar las cosas. Aún no es demasiado tarde!!

    • Gracias Toni; me resulta penoso que se utilicen siglo tras siglos las mismas artimañas para culpabilizar; tal como dices la única culpa que tenemos es la de dejarnos someter, obedecer como corderos que van al matadero; y efectivamente, estamos en el momento de cambiar las cosas, de lanzarnos y tenemos los medios y el conocimiento para hacerlo.
      Reitero las gracias por tu comentario.

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