La guerra no juega.

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¿Alguna vez has imaginado que eres un soldado y tienes un arma? ¿Y que tú y un grupo de amigos se dirigen a una misión especial, y disparan sus armas «bang, bang, bang…» contra las tropas enemigas?

En la imaginación esto puede resultar muy emocionante para los niños. Les resulta divertido representar a un soldado en juegos de roles, en vídeo juegos y ver películas en las que se usan armas.

Sin embargo, en la vida real para un niño no tiene nada divertido ser un soldado, muy por el contrario, cuando un niño es reclutado para ser soldado sufre de muchas maneras ya que la guerra, los conflictos armados y cualquier situación de hostilidad que implique armas viola muchos de los derechos fundamentales contemplados en la Convención sobre los Derechos del Niño. Quizás estés sorprendido al saber esto; pero hay países del mundo en los que hay niños soldado, algunos son: Irak, la República Democrática del Congo, Sudán del Sur, Sudán, Costa de Marfil, Filipinas, Colombia, Nigeria, Myanmar, Pakistán, Somalia, entre muchos otros.

Vamos a conocer un trozo de la historia de Jeanne, una niña que a la edad de 11 años fue forzada a entrar a un grupo armado:

«Me reclutaron cuando regresaba de la escuela. Unos soldados fingían que estaban arreglando su vehículo averiado. Nos llamaron a mí y a otros niños; cuando me acerqué, me metieron en el vehículo y me llevaron a un centro de adiestramiento. Allí recibí entrenamiento. Como nos habían secuestrado, nuestros padres no sabían dónde estábamos. Hasta el día de hoy no he vuelto a ver a mis padres y, ellos no saben lo que me ha pasado. En el ejército todo lo que hacemos es de obedecer las órdenes. El principio que impera es que primero se cumple la orden y después vienen las justificaciones y explicaciones. Rápidamente comprendí que, si no cumplía las órdenes de un jefe militar, me castigaría. Y así fue. Muchas veces me golpearon por no obedecer una orden. Aunque no quisiera tenía que ejecutar a algunos prisioneros de guerra, pues cuando estás en un grupo armado perteneces a un bando y debes defenderte del otro bando. Por eso, cuando te encuentras frente al enemigo, lo único que puedes hacer es dispararle antes de que él te dispare a ti».

¿Qué cosas crees que dejó de hacer Jeanne al convertirse en una niña soldado? Pues no pudo estudiar más, dejó de disfrutar del amor de su familia, nadie velaba por su salud ni tenía buena nutrición, no podía a jugar, recibía malos tratos físicos y le gritaban palabras feas, sin duda perdió parte de su niñez y fue muy infeliz. Además, estuvo obligada a hacerle daño a muchas personas, lo que sin duda afectó su salud emocional.

Estos son algunos de los derechos que la guerra o los conflictos armados le coarta a los niños y niñas:

  • Derecho a la vida (artículo 6).
  • Derecho a la salud, la higiene y alimentación (articulo 24).
  • Derecho al ocio (art. 31) a jugar, tener tiempo libre y a estar con los amigos.
  • Derecho a la libertad de pensamiento (art. 14) y a opinar (articulo 12).
  • Derecho a vivir con los padres (art, 9) y a estar con la familia.
  • Derecho a la educación (art. 28) y a estudiar (ir al cole).

 

 

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