“Entonces el viejo miró su reflejo en la mar y se dio cuenta de cuan solo estaba.

Miró al pez, el cual tiraba sin cesar y con solemnidad le dijo:

– Pez, vas a morir de todos modos, ¿Tienes que matarme también a mí?”

 

Esta serie de fotografías las realicé con motivo del XXVII Rally Fotográfico ciudad de Adra, localidad costera perteneciente a la provincia de Almería con una enorme actividad pesquera. Es por ello que, de forma directa e indirecta, decidí basar en este sacrificado oficio la mayor parte de las imágenes captadas. Podemos ver desde los pescadores en plena selección, hasta el merecido descanso de estos tras la faena. Así mismo, quería mostrar el resto de oficios que se benefician de esta labor, como ese caballero que decide qué lote va a comprar, probablemente para su local de hostelería o su pescadería.

 

 

 

 

Por otro lado, el puerto de esta ciudad tiene también su zona recreativa, también reflejada en los veleros de la serie y que contrasta fuertemente con lo descrito anteriormente. Tenemos, por tanto, las dos caras de la navegación marítima: las personas que se pueden permitir una embarcación meramente para el ocio, y aquellos a los que la mar no les deja un respiro para el mismo. No obstante, cada uno ha de valorar quién trata con más cariño al piélago.

 

Siempre se ha dicho que somos lo que comemos, aunque cada vez se van tornando las cosas. Hemos sido y somos descuidados, insolidarios y egoístas. Esto se materializa, entre otras cosas, en el problema del plástico y, aunque los de arriba nos quieran cargar con más culpa de la que realmente tenemos, cada uno de nosotros debería hacer todo lo posible por reducir el problema. Mientras tanto, comeremos lo que somos.

 

Para finalizar, he decidido cerrar mi discurso fotográfico con una imagen que me sirve para describir la evolución que ha tenido la ciudad que me sirvió de inspiración durante la última semana de este caluroso julio, en el cual vemos claramente el contraste generacional de las viviendas, y se podría intuir cómo han cambiado también las adicciones en tan solo unas cuantas décadas.

Frases iniciales de El viejo y el Mar, de Ernest Hemingway.

 

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Adrián Noguer
- Colaborador en Revista LOA - Fotógrafo - Estudiante de Historia del Arte -

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