Fue como un punto eclipsado
Un eterno incapié en el hacia donde camino
Me sentí muy poco entera para decidir
Pero cuestioné el destino
La noche se cerró
Con la puerta siempre entreabierta
Será que ignoramos los puntos
No sé si fue el día, el año, o el color del pelo
Pero la raíz se fue debilitando,
Como las ojeras que construimos como cimiento de una tormenta
Mi responsabilidad ya no es contigo,
Y aunque eres parte de mi corazón
Ahora ya soy yo quien decido.
Sumé tantos logros poco abstractos
Que me mudé lejos para ni querer contarlos
La laguna de mi mente se disipa más
Y ya no eres tú quien me explica el viento
Ya ni yo quiero que me expliques el viento
Hoy
Ahora
En enero
Por la luz que ni me alumbra
Reclamo gota a gota
La ilusion desnuda
De la niña que llora
Porque sin tener cuna
Hizo la cama del resto
Sin ser locura
Afecto ante lo que vulneran
Respeto por la tristeza
Y encanto en sí mismo por la propia belleza
Hoy me quiero un mechero mas
Mañana igual me rompo un ojo
Pero clamé al recuerdo, y me lastimé los dos
Pese a la vida
poco a poco
El olvido ya me respeta.
Cuando el reno alumbro al olfato
Seguro que se habia roto los ojos de tanto volar sin rumbo.
Por eso,
aprendió a volar.
Nada es digno de futuro
mas que el verbo que funciona por turquesa
Mi flor ya está saturada
Mi niña grande necesita un trocito de la otra.
Solo hablé respirando
y ahora sigo caminando.
No más parches
No más tiempo.
Sólo nuestros recuerdos.

 

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Tamila Alem
Colaboradora - Poeta: "Tremenda Muller" y "Darling bolboreta" -

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