Desmonte las paredes,
llévese las lámparas
que tanto nos alumbraron,
coja de la cocina
la lumbre
y del horno,
el deseo.

Pero deje quieto
el recuerdo,
la memoria,
las risas
la pasión,
todo lo del ayer.

Amiga,
coja las puertas
y que el viento arrase
las fotografías,
las miradas congeladas
y enfríe la emoción.

Pero deje quieta
aquella primera caricia,
aquel calor que
fundió nuestros cuerpos,
aquella impudicia
que nos santificó
en el infierno carnal.

Cójalo todo,
pero deje mi memoria.
le doy los libros,
las rozadas sabanas
y, la imagen de los espejos,
pero deje la ilusión,
-yo la guardo-
junto con las rosas rotas
y los poemas olvidados,
y llévese
los sueños frustrados,
las ideas mohosas.

Amiga,
cójalo todo,
pero deje mi alma
navegar en el ayer,
como si fuera el mañana
para continuar en el hoy
de cada día.

PS

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Paco Sanmartin
- Presidente de la Asociación Libre Ocio Aljamía - Director y editor de Revista LOA -

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