Creer es una decisión libre.

0
936

Es muy probable que todo lo que sabes, y conoces te lo hayan enseñado papá y mamá; por ejemplo: atarte el cordón de los zapatos, usar los cubiertos para tomar los alimentos, jugar a la pelota, cantar, colorear, nadar, montar en bicicleta, usar el teléfono, la computadora … y así una larga lista de aprendizajes. Esto se debe, a que los padres tienen la responsabilidad y el deber de, enseñarles a sus hijos todo aquello que consideren correcto, para el sano crecimiento de ellos; así también deben transmitirles valores humanos, buen comportamiento, costumbres y creencias.

Dentro de esas creencias que papá y mamá te enseñarán, se encuentran las creencias religiosas: la fe que ellos siguen o la religión que profesan. Más claramente, esto significa que tus padres te hablarán del dios o dioses en los que creen, y las reglas y doctrinas que ellos practican para rendir culto a ese ser supremo, superior o creador.

Alrededor del mundo existe una gran cantidad de religiones, y cada una tiene características particulares. Quizás has escuchado hablar de las más comunes, que son: el cristianismo, el judaísmo, el islamismo, el hinduismo y el budismo… Hay tantas, que quizás podrías sentirte confundido. Pero básicamente, todas las religiones requieren que las personas realicen algunas prácticas como por ejemplo: orar o rezar, cumplir con ordenanzas, asistir a festividades y hacer algunos rituales con determinada frecuencia.

No está mal que los padres le hablen de religión a sus hijos, ya que la mayoría promueven la fraternidad, la solidaridad, la paz y el respeto a las demás personas; enseñan a los niños a diferenciar entre lo bueno y lo malo. Sin embargo, cuando una religión incluye prácticas que dañan física o moralmente a alguien, que ponen en riesgo la seguridad, o los derechos y libertades fundamentales de los demás, debe ser rechazada y denunciada.

Ahora bien, a pesar de que tus padres sean devotos a determinada religión, esto no quiere decir que tú, estés obligado a participar de su creencia, ni tampoco a creer en lo mismo que ellos creen. Nadie debe obligarte a practicar rituales bajo amenazas o presiones; nadie debe forzar a un niño o niña a practicar una religión, sin tomar en cuenta su opinión, pues se estaría violando tú derecho a la libertad de elegir la religión que desees, contemplado en el artículo 14 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Recuerda que tus derechos nadie te los puede quitar, te pertenecen y se deben hacer valer siempre, sin importar la edad que tengas.

 

Compartir
Artículo anteriorLO QUE QUIERE LA GENTE
Artículo siguiente¿LO BOICOTEARÁN…
Jhoanna Bolivar
Venezolana. Se cuestiona todo, y prefiere mirar el mundo de cabeza. Su pasión es la escritura creativa, y en su Blog Literario "Mundo Relatos" deja que su pluma escriba cuentos y relatos bajo el seudónimo Janna Bolriv.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here