Confianza

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“Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida”.
Las palabras son para los seres humanos una vía para convertir en tangibles cosas, emociones, sensaciones…, en síntesis cualquier aspecto de nuestra vida. Son un referente, aun cuando no sean cuantificables y eso nos da seguridad y, sobre todo, como creación humana, son inherentes a cada uno de nosotros.
“Hombre soy. Nada humano me es ajeno”- decía Publio Terencio Africano en el año 194 antes de Cristo.
¿Cómo se explica entonces que la confianza, un concepto creado por nosotros para definir una cualidad humana, sea una de las cosas que más cueste adquirir, encontrar, mantener,  incrementar … para muchas personas hoy en día?
¿A dónde se van estas cualidades que todos tenemos y que no conseguimos encontrar?
¿Al trastero con la última mudanza?
¿A ese lugar inespecífico donde siempre acaba uno de mis guantes?
¿Se quedan agazapadas detrás de la caja de los reproches?
-Es normal que esté insegura, nunca he hecho esto, es algo nuevo para mí, hay mucho en juego… Son algunas creencias muy habituales relacionadas con nuestra confianza al abordar algún aspecto de nuestra vida, sobre todo si este es novedoso o importante.
¿Es normal? ¿Y si no lo fuera? ¿Y si pudiésemos enfrentarnos a cada reto de la vida con la misma templanza con que afrontamos lo ya conocido? En el fondo, ¿Que nos lo impide? Una creencia, o miles de ellas: He de hacerlo bien, esto es difícil, ¿soy lo suficientemente buena?…
De esta forma de enfrentar los retos que la vida nos presenta, se deduce que la confianza es para nosotros una cualidad condicionada, es decir, que solo se adquiriría en determinadas situaciones: Si algo lo hago bien, si todo lo que hago ya lo sé hacer, o es sencillo o está por debajo de mis capacidades ya aprendidas, si resulto perfecta en cualquier cosa que hago o inicio…
Difícil pretender ser feliz en esta vida si la confianza supone una exigencia para nosotros de tal calibre. Si solo puedo confiar cuando todo lo hago bien, entonces ¿para qué o en qué necesito confiar?
“Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida”.
Mi definición de confianza sería más sencilla: “sensación de seguridad”, lo bueno, si es breve dos veces bueno.
Personalmente me niego a condicionar mis posibilidades en la vida a: los resultados, las circunstancias…
Solo confío, pero ¿En qué?
En mí, en la vida, en los demás. Salga todo como salga espere lo que espere.
-Confianza ciega- Dirían algunos.
Tal vez. Pero mejor esa que la predefinida. De la oscuridad nace la luz, de los encorsetamientos solo la falta de aire.

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2 Comentarios

    • Gracias, Alejandra me alegro de que te haya gustado. Es irónico, es el único que no fue planificado. Salió de una hoja en blanco.

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