Carta a Gloria Fuertes

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No podía dejar pasar la ocasión de tu centenario así como así, necesitaba decirte tantas cosas. Gracias Gloria, gracias por haber sido profesora de tantos niños, aprendimos a leer contigo, nos mostraste la alegría en los libros, el valor de la poesía, tu valor.

Eres mucho más que poesía infantil, tú nos guiaste y contigo crecimos. Es difícil encontrar en alguien un ejemplo a seguir y tú nos lo pusiste tan fácil…

¡Qué patas tiene el tiempo!, 365 Glorierias infantiles o Diccionario estrafalario, fueron los primeros versos que leímos, fue nuestra introducción a la poesía como esas asignaturas universitarias de introducción a… introducción a la escritura, a la lectura, a la poesía, a la alegría, a la vida.

No te puedes imaginar cuantos berrinches convertiste en sonrisas, pusiste banda sonora a nuestra infancia con tus globos y a cuantos padres ayudaste. Soy de la generación que tiene tanto que agradecerte, tú me picaste con el gusanillo de la poesía tú fuiste quien me dio ese pellizco al que tú te referías en tus poemas que me hizo coger un bolígrafo. Ahora de mayor que aprecio tu otra poesía, ahora que conozco tu biografía, ahora que escribo esta carta, sigues siendo un ejemplo visto desde otra perspectiva. Una luchadora incansable que cumplió sus sueños, no querías ser ni modista ni niñera, querías ser escritora, y vaya si lo conseguiste, la poeta de barrio que nació con una peseta y murió con dos, feminista, ecologista y antibélica, con el humor y la poesía por bandera en tiempos difíciles para una mujer escritora.

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Solo puedo decir gracias y recordarte con alegría porque como tú decías:

Un poeta triste es un triste poeta.

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Jairo Martin
Jairo Martín nacido en Valladolid, España en 1992. Cursó estudios de filología hispánica en la Universidad de Valladolid. Es profesor de español como lengua extranjera y escritor por obligación. "Es la pluma intrépida quien me obliga a emborronar de sueños páginas en blanco". Viajero infatigable en busca de nuevas aventuras, culturas y defensor de los derechos humanos y la justicia.

1 Comentario

  1. Mujer indescriptible; que siempre con una sonrisa llevó la cultura a todos los rincones y supo introducirnos en la poesia; una poesía viva, sentida, divertida; llena de libertad encubierta en un manto de rimas alegres y aparentemente sencillas.

    Hace falta en un tiempo tan vacio de humanismo, personas que pongan de nuevo el arco iris en las letras. Gracias Jairo por abrir la puerta de lo entrañable y hacernos recordar esa sonrisa sincera, esos ojos traviesos y sobre todo la “pluma” inquieta de esta Gran Mujer.

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