Vivir sin estrés

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¡Es posible!

La ansiedad es normal porque nos  prepara ante la presencia de un peligro real. Se produce como respuesta adaptativa sana a una amenaza percibida o peligro para la propia seguridad física o psíquica. Nos advierte de una amenaza inminente y de la necesidad de una acción defensiva. Sin embargo, el miedo también puede ser mal adaptativo cuando se produce en una situación neutral o no amenazante que sea interpretada como representativa de un peligro o amenaza potencial.
¿Cómo distinguir la ansiedad del miedo y cómo determinar cuál es la reacción normal frente a la anormal?
 Sentido evolutivo de la ansiedad y el estrés
El miedo puede describirse como una reacción de alarma primitiva en respuesta a un peligro presente y percibido para nuestra seguridad física o emocional, caracterizada por una intensa activación y por la tendencia a la acción. El miedo tiene por tanto una función adaptativa necesaria para la supervivencia de la especie humana; el miedo advierte y prepara al organismo para la respuesta contra los peligros que amenazan la vida y ante las emergencias.
La ansiedad puede describirse de forma similar como un sentimiento prolongado, más complejo, de incomodidad o aprensión que conlleva sentimientos, pensamientos y conductas que se producen cuando nuestros intereses vitales están amenazados. La ansiedad, una emoción orientada hacia el futuro, está caracterizada por las percepciones de incontrolabilidad e impredictibilidad con respecto a sucesos potencialmente aversivos y con un cambio rápido en la atención hacia el foco de acontecimientos potencialmente peligrosos o hacia la propia respuesta afectiva ante tales sucesos. A diferencia del miedo que suele ser momentáneo, la ansiedad puede durar horas e incluso días.
 Los niveles moderados de ansiedad subjetiva (nerviosismo) pueden ser adaptativos si no son demasiado intensos o prolongados. Estar nervioso en relación a un examen o entrevista laboral inminente puede motivar a la persona a prepararse mejor. Los actores reconocen que cierto grado de inquietud es esperable y beneficiosa antes de subir al escenario. A niveles moderados aumenta la segregación de adrenalina, una droga natural.
La ansiedad es un estado emocional desagradable, y a la mayoría de las personas no le gusta, pero esto no la convierte en un problema. La ansiedad se convierte en un trastorno cuando en ausencia de amenaza o peligro real experimentamos malestar y actuamos como si esto fuera la causa del sufrimiento. La ansiedad se convierte en  sufrimiento cuando no aceptamos ni reconocemos tener miedo, cuando no aceptamos su presencia, cuando no estamos dispuestos a tenerla  y nos invaden pensamientos de: no puedo hacer esto porque tengo ansiedad, seré feliz cuando deje de tener ansiedad. Cuando para no tener ansiedad evitamos tener una vida rica en valores o no hacemos cosas que nos enriquecen, restringiendo nuestras actividades para no sentir sufrimiento, como por ejemplo, nos gusta el cine pero no vamos porque nos causa pánico estar en un lugar cerrado.
 Hay diversas formas de afrontar la ansiedad:
  • Modificar las valoraciones exageradas de la amenaza y de la vulnerabilidad personal relacionadas con la preocupación ansiosa primaria, así como cambiar la perspectiva del sobre los aspectos de seguridad de la situación. Las intervenciones cognitivas tienden a centrarse en los cuatro elementos clave de la falsa cognición.
  • Normalización del miedo y de la ansiedad. Esto se logra subrayando la universalidad de la amenaza, las experiencias pasadas con señales de ansiedad y la naturaleza situacional o variable de los estímulos que provocan la ansiedad.
  • Modificar las valoraciones erróneas de la amenaza y corregir las falsas creenciassobre la vulnerabilidad personal e incapacidad percibida para manejar las propias preocupaciones ansiosas.
Otra técnica también utilizada es exponernos a los sucesos que nos causan miedo, de un modo muy gradual, comenzando por experiencias con un nivel entre bajo y moderado de ansiedad.
También es beneficioso para tratar la ansiedad es hacer un registro de las situaciones en las que se producen emociones, lo que hacíamos en ese momento, las reacciones físicas que experimentamos, los pensamientos recurrentes.
 Pero es importante que la ansiedad y otras emociones, los pensamientos repetitivos, autoevaluaciones negativas o recuerdos no dominen nuestras acciones, que hagamos lo que es importante para nosotros.

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